¿Qué es un ERE?

25. Junio 2012 15:27

 Un expediente de regulación de empresasERE. Una palabra maldita en los tiempos que corren. Acrónimo de Expediente de Regulación de Empleo, un concepto asociado a la crisis e intrínsecamente conectado a la principal lacra social de nuestro país: el paro. Un día tras otro, las portadas de los periódicos, la cabecera de las páginas webs, los telediarios de la televisiones o los titulares de las radios informan sobre la aprobación de procesos de este tipo. El ciudadano medio oye estas noticias, aunque muchas veces desconoce los entresijos de lo que ocurre. Conozcamos ahora qué es un ERE.

¿Cómo quedan estos procesos tras la reforma laboral?

La última reforma laboral auspiciada por el gobierno de Mariano Rajoy ha tenido una gran influencia en la gestión de los EREs en España. Las causas “objetivas” del despido han aumentado y la situación se recrudece. El ejecutivo defiende que las medidas darán efectos a largo plazo, pero el ciudadano medio lo único que ve son las consecuencias de los procesos laborales que se desarrollan a su alrededor, siempre y cuando él no sea una víctima más. Y en un mundo donde las empresas parecen tener la sartén por el mango, los EREs se han convertido en una herramienta predilecta. Los sindicatos y los partidos políticos de la oposición criticaron fuertemente la última reforma laboral. Una lectura sesgada hablaría de intereses propios. Sin embargo, algunos de sus argumentos sí deben ser tratados y conocidos por el observador neutral. La principal influencia de la reforma sobre los Expedientes de Regulación de Empleo es la eliminación del permiso “administrativo” obligatorio para desarrollar el proceso. Así, antes del nuevo reglamento la empresa debía gestionar una ingente cantidad e información burocrática como paso previo a la llega del ERE. La firma emplazaba dicha información a los gestores a las administraciones y debía esperar a contar con el visto bueno para ejecutar el procedimiento. Ahora esa obligación se ha difuminado. Las empresas no están obligadas a avisar antes ni ha realizar ese completo expediente. Sí deben informar a los trabajadores y hacer las cosas conforme a la ley, pero contar con el Gobierno no es una obligación. Este nuevo enfoque ha cambiado las tornas: el trabajador tiene todas las de perder. Con una comunicación de la empresa se puede ver en la calle junto a gran parte de sus compañeros. Y el operario que resista a la purga se convertirá en un corderito a la sombra de los lobos-jefes. La situación es crítica y las empresas lo saben. Si además cuentan con el apoyo de nuevas leyes aprobadas por unos gestores de ideología conservadora, todo va de mal en peor. Corren malos tiempos para el trabajador.

Un aumento del más del 50%

Las impresiones de expertos y trabajadores dicen que la reforma laboral, de momento, solamente ha traído un aumento en el umbral del despido. Y así lo confirman las estadísticas. La reforma laboral entró en vigor el 12 de febrero y en los dos primeros meses del año el número de Expedientes de Regulación de empleo aprobados creció en más de un 50%. En concreto, se aprobaron 4.528 EREs, lo que da una media de 2.500 procesos de despido al mes. En los dos primeros meses del año pasado, la cifra sobrepasó ligeramente los 3.100 procesos. Los datos atestiguan que más de 60.000 trabajadores se vieron implicados en un proceso de este tipo durante los dos primeros meses del 2012, cuando un año antes -en plena crisis- no alcanzaron los 40.000.

Imagen: endostock – FotoliaSimilar Posts: